Machado

"Caminante, son tus huellas el camino y nada más; Caminante, no hay camino, se hace camino al andar. Al andar se hace el camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. Caminante no hay camino sino estelas en la mar". Machado.

viernes, 29 de enero de 2016

PENYA MIGJORN (1.226 m.), PENYAS DE ROSET Y LLIBRERIA

LA CARA MÁS ABRUPTA DE LES PENYES DE MIGDIA



FICHA TÉCNICA-
Día: 30/01/2016
Participantes: Julián y Lourdes.
Tiempo estimado: 6 horas.
Distancia: 18 km.
Dificultad: Media-Alta.
Punto de inicio: Por la autovía Murcia-Alicante. Cuando pasamos el túnel se sale hacia Xixona. En el pueblo, subir a buscar la carretera CV-180, de Xixona-Tibi. Pasamos, a la izquierda,  el cruce al castillo y después de una brusca curva a la derecha, en el segundo cruce, a la derecha, hay una señal que indica a la Font dels Bassons.
ITINERARIO: 
Font els Bassons - Ladera del Cabeço del Nanos - PR CV 112 - Vado del Río del Coscó - Casas de Riuet (Riuet de Petaca) - Barranco del Corquet - Font de Roset - Depósito - Dique - Cuatro Barrancos -Barranco del Esport - Racó de Sant Antoni - Salt del Moro - PR CV 112 - Llibreria - Cruce a la Font de Nutxes - Depósito - Corral - Pedrera - Faja 1 de la Peña de les Coves dels Corrals- Faja 2 de la Peña de les Coves dels Corrals - Barranco de les Coves dels Corrals - Mitja Queresa/ PR CV 212 - Cova els Corrals - Peña Migjorn - Collado 1 - Collado 2 - Barranco del Choquero - Barranco del Tío Pintado - Casa de Pineta - Finca de Gacimal (Colut) - Font els Bassons.


La sierra de la "Penya Roja" o Penyes de Migdia  está  situada a las espaldas del pueblo de Xixona, divisoria de las comarcas de L'Alicantí y la Foia de Castalla en la provincia de Alicante. Tiene como cúspide la Peyna Migjorn. Está formada por un amplio cono rocoso que recuerda, visto desde los cuatro puntos cardinales, la estructura de un volcán.
La vegetación es muy homogénea predominando los bosques densos de pino carrasco, la mayoría procedentes de la repoblación. Se encuentran también bosquetes dispersos de carrasca y ciprés. Como arbustos típicos del mediterráneo se dan la coscoja, el enebro, la sabina negra, el lentisco, la cornicabra, el palmito, la aliaga, el cojín de monja, el esparto, la jara, la uña de gato, el tomillo, la salvia, el rabo de gato, el romero...


RUTA:
Aparcamos en el parque de la Font dels Bassons. A pesar de que tenemos la Penya Migjorn enfrente no vamos a ir rectos. Comenzaremos caminando en dirección contraria para ir a la parte más al Norte de la Sierra de Migdia, para buscar Els Cuatre Barrancs, donde muere el de Les Coves de les Corrales, para, a continuación, afrontar la subida por él y llegar a su cabecera, en el cordal de la sierra. Antes queremos visitar la Llibreria. La vimos hace muchos años, nos llamó mucho la atención,  y tenemos ganas de volver a visitarla.
Desde el citado aparcamiento damos la espalda a las peñas cimeras y volvemos hacia Xixona. Vemos el cartel de inicio de pueblo y, a nuestra derecha, el castillo. Destaca la Torre Grossa, que se mantiene en pie.
Damos la curva por el arcén de la carretera CV-180 y bajamos un tramo dirección a una fábrica que hay enmedio de la siguiente curva, brusca a la izquierda. Nos damos cuenta del error. Volvemos sobre nuestros pasos unos metros y nos internamos por la izquierda, por un sendero que nos lleva a media altura, por la falda del Cabeço del Nanos.
El día está muy soleado, pero en el Norte de Alicante, por el valle de Alcoy, se ven todo el día nieblas muy densas.
El sendero acaba en una era. Hay una bifurcación hacia la izquierda. La desechamos. Bajamos de frente hasta el carretil que cruza por las casas de campo y nos incorporamos al PR CV 112. Enseguida vemos las marcas blanca/amarilla que lo identifican.
 
Guiados por él vamos haciendo varios cruces. En uno de ellos vadeamos el riu Coscó. Nos extraña que en este invierno tan seco existan un montón de juncos y agua, poca, pero agua.

Pasamos por las Casas del Riuet, entre las que destaca el riuet de Petaca, con su nombre escrito en un azulejo y un reloj solar en su fachada. 
Llegamos a un cruce que pone Font de Roset, hacia la derecha. Pero lo desechamos. Hace unos años anduvimos por él y no nos gustó que el sendero homologado llegue a un carretil asfaltado y por él a la font 
de Nutxes. 

Vamos a ver si rectos es un sendero más montañero.
Por un tramo de camino rural entre casas de campo, aljibes, caminamos de frente las innumerables peñas que conforman la cúspide de la sierra. Impresionante.
Un giro a la derecha nos conduce por el cauce de un barranco seco, el del Corquet. La pista de tierra nos conduce entre peñas áridas, una tiene una forada, hasta llegar a la Font de Roset. A su lado las escarpadas rocas de las Peñas de Roset lucen imponentes.
Después de beber un trago de agua, seguimos rectos. Pasamos unas instalaciones para la conducción de agua y un depósito (en este punto podemos ir a la izquierda y subir a las Peñas de Roset). Lo haremos más tarde. Vamos a hacer una ampliación de ruta para visitar el Salt del Moro y la Llibreria. (Muy recomendable ).
Caminamos rectos por el barranco encontrando un dique. Después de pasado dicho accidente orográfico proseguimos por el interior sinuoso del cauce seco. Miramos hacia el alto y apreciamos preciosas estampas de las altivas Peñas de Roset. 
Llegamos a una encrucijada es la zona de Els Quatre Barrancs, donde se unen el Barranco del Corquet (el que traemos), el Barranco de Castalla (siguiendo las señales casi rectos), el Barranco de la Cova dels Corrals (a la izquierda), y el Barranco del Esport (que es que seguiremos).
Nos introducimos por la derecha para continuar por el cauce seco. Por su interior se camina perfectamente. Es el Racó de Sant Antoni. Contemplamos varias cuevas y en lo alto las peñas de la Llibreria. Imponentes. 
Llegamos a un rincón con restos de tapias de piedra y donde se filtra el agua por un muro, es el Salt del Moro. Una lástima que este invierno no haya llovido para verlo en todo su esplendor. Y desde esta zona tan frondosa salimos del lecho del barranco para dirigirnos a la derecha. Elevándonos, sin apenas esfuerzo, enlazamos con el sendero homologado, PR CV 112. 
Tomándolo en dirección diestra nos lleva en pocos minutos hasta la impresionante Llibreria. Teníamos un recuerdo vago de lo que nos había gustado, pero la visión de hoy supera las expectativas. A su lado, un mirador que tiene vistas sublimes de las paredes de la Llibreria, que parecen formadas por hileras de libros apilados en un peligroso equilibrio. Si miramos a la derecha, hacia la sierra de Migdia, vemos en primer lugar las Penyas de Roset escarpadas, salvajes, y detrás, nuestro objetivo, la Peña Migjorn.




Una parada para beber agua y disfrutar del entorno mágico en el que nos encontramos.
Mirando luego las fotos apreciamos en la grande de abajo, perfectamente, el sendero que por su ladera circunda las Peñas de Roset y la faja por la que vamos a rodearlas, que está a la altura de las copas de los pinos de la derecha.
Desde este punto descendemos en un par de zigzags hasta una bifurcación. Rectos hacia la Font de Nutxes, y, a la derecha, seguimos una senda que nos lleva a la Font de Roset.
Este camino viene delimitado en sus margenes con preciosas tapias de piedra seca.
Y llegamos al punto de partida, un nuevo cruce, a la izquierda, a la Font de Roset. A la derecha nos marca el nexo de unión con la otra subida del PR CV 112 que por el dique y el barranco de les Corques nos lleva al Barranco de Castalla para subir a la Font de Vivens.
Recomiendo encarecidamente este recorrido de un poco más de 3 kilómetros, y en la dirección que hemos seguido. Merece la pena disfrutar del barranco y de la Llibreria.  
Una vez situados en las antiguas conducciones de agua y en el depósito blanco iniciamos el ascenso hacia la izquierda, rumbo a las Peñas de Roset.
El primer hito no se ve muy bien, debemos cruzar una gran tubería, por debajo, con dificultades, o por encima y empezar a subir. Ahora se ven más cairns.

Hay que seguir los hitos de piedra y ascendiendo entre unas tapias de piedra seca de antiguos cultivos, nos introducimos  enfrente de las mastodónticas peñas que forman un bello paraje de montaña. Indescriptible. Parece que nos hemos transportado a un lugar de alta montaña.

Comenzamos por la pedrera, pero los hitos enseguida giran a la derecha, hacia el Norte,  y nos llevan por el lateral para atravesar el espolón Norte de las Peñas de Roset por una faja pirinaica, que rodeando toda la peña nos saca a la otra vertiente de la montaña. Increíble. 

El tipo de roca se parece a la Llibreria, piedras pequeñas engarzadas, como si fuera un puzzle, para formar una colosal peña.
La faja está situada enfrente de la Llibreria, cuando íbamos por la falda teníamos de frente la peña,  y a nuestros pies confluyen los cauces de los Cuatro Barrancos. Espectacular. Hacemos una parada para hidratarnos y disfrutar del entorno. Muy, pero que muy recomendable.
Después de bordear toda la peña, sin ninguna dificultad técnica, continuamos rectos. Ahora la senda se dirige hacia el Sur, enfilando hacia el objetivo del día, la Peña Migjorn.
El sendero nos conduce entre las colosales paredes pétreas y el barranco de las Cuevas de los Corrales en nuestro lateral, en la profundidad. Un hito de piedras, a la derecha, marca una bajada hacia él. Lo desechamos.
Nosotros proseguimos felices de haber encontrado este recóndito lugar, del que no habíamos oído hablar. 


Cada semana descubrimos pasos y rincones de una belleza cautivadora. 



Pero la ruta nos depara otra gran sorpresa. Enseguida encontramos otra faja, o paso entre la escarpada roca. Además, han crecido grandes pinos en el barranco que le dan al rincón un aire de alta montaña, como si estuviéramos en el Pirineo. 

Sobrepasamos el enclave por encima de la senda, que es una gran leja de piedra. Dejamos alguna oquedad o cueva en los laterales y seguimos guiados por hitos de piedra.
Ahora se convierte en una pared con menos alzada, de tonos más apagados, pero con grandes oquedades en su superficie. Hasta que los paredones rocosos desaparecen.

Poco a poco cambiamos a otro tipo de paisaje. Las sendas son de tierra y piedra, ahora tenemos que ir por el interior del lecho seco del Barranco de les Coves dels Corrals. En algún momento debemos superar algún pequeño roquedo, pero sin ninguna importancia, y en otros casos el sendero se gira por la derecha o por la izquierda para avanzar, sin demasiados desniveles, ni dificultad técnica, ni tan siquiera los molestos matorrales se han apoderado del barranco.



Es una ruta larga

pero no exigente en cuanto a desniveles. Muy bien marcada con hitos de piedra. No vemos señales blanca y amarilla del PR CV 212, como después parece que nos dice un poste indicador.

Abandonamos el cauce del barranco por su izquierda, para subir siguiendo hitos de piedra hasta conectar con el PR CV 212 o Mitja Queresa. Tenemos un poste indicador. A la izquierda podemos bajar a Xixona. Y desde este punto se descubre todo el valle de Xixona, Carrasqueta, els Plans, Aitana, Puig Campana, Cabeço d'Or, Almaens..... Hacia el Norte persisten las neblinas, pero ahora menos densas.

Desechamos la bajada a Xixona y viramos a la derecha para ir en busca de la Peña Migjorn. 
Por el lateral del barranco de les Coves dels Corrals, lo vemos al lado derecho, transcurre una preciosa senda empedrada. Hacia el frente vemos  la alineación de peñas sucesivas que forman la cúspide de la montaña a horadar.
En este trayecto no han acompañado algún pino, carrasca, pero sobre todo, romero, esparto, aliaga, cojín de monja, jara, uña de gato, tomillo, salvia, rabo de gato..... que nos hacen la ruta de un colorido verde.
Dejamos de ver la cima y tenemos que sortear una colina. Para ello hacemos un lento viraje hacia la derecha para encontrar un enclave idílico debajo de los roquedos desafiantes, inexpugnables, que forman lo más alto de la sierra, en sus laderas los almendros en flor dan una nota de color rosado. 




Una pequeña casa en ruinas, Cova dels Corrals, situada a unos 1.000 metros de altitud, con un aljibe nos sitúan en el punto de inflexión. 

Giro a la derecha para continuar la ruta. Pasamos por debajo de un paredón de piedra donde se asentó el camino de herradura. Se ve perfectamente el trabajo realizado por medio de tapias en los margenes del camino y que nos permiten hoy en día seguir usándolos. 
Llegamos a una pequeña explanada con un gran hito de piedras. Se puede girar bruscamente a la izquierda. Creemos que subirá al mismo sitio. Pero nosotros llevamos el track que continúa recto y decidimos seguirlo. Aquí el sendero se pica y con gran desnivel nos alzamos sobre el collado. 
Es una intersección que nos abre las vistas a la Foia de Castalla y a todos los montes situados al Sur de Alicante. En primer plano, el Maigmó, con su figura triangular, el Despenyador, el Reconco, el Menejaor..., detrás se ve el Cid. A la derecha, podemos ir al Alto de la Martina, a la font de Vivens e incluso, por el PR CV 112 y el barranco de Castalla, regresar a la Font de Roset. Nos dirigimos a la izquierda.


Por una senda totalmente de piedra, que creemos que ha sido minuciosamente empedrada por las manos del hombre, semejando una interminable escalera, recorremos los últimos metros, entre la vegetación predominante de espartos, que nos separan del culmen de nuestra excursión.
Exigente, tal y como lo recordábamos, llegamos al último poste indicador. A la derecha, ya vemos el vértice geodésico y la pequeña distancia que nos separa de la Peña Migjorn o Penya Roja, de 1.226 metros de altitud. 
En el mismo lateral, al resguardo un poco del sol, que pega de forma inmisericorde, hacemos la parada del almuerzo.
Enfrente, tenemos el Maigmó,  Maigmonet, Despenyador, Replana, Reconco.....Al fondo, el pueblo de Tibi y su embalse, el más antiguo de Europa todavía en uso.
Después de disfrutar de la comida, que ya nos hacía falta,  retornamos al vértice y mirando hacia el Norte apreciamos la densa niebla, como una muralla blanca,  en la zona de Alcoy y todo el Norte.  Pero si vemos perfectamente, hacia el Sureste, Els Plans, Serrella, Aitana, Puig Campana, Cabeço d'Or, delante la sierra dels Almaens... El color azul del mar no se puede observar por las neblinas que difuminan la zona costera.

Bajamos hasta el poste indicador y esta vez seguimos rectos un pequeño tramo hasta descubrir el collado del cual debemos descender. Hacia la derecha. Es algo difuso, tiene piedra pequeña y para ser un PR es de bastante dificultad técnica y no apto para cualquier persona. Hay que descender con cuidado y usando las manos en muchos momentos. Primero baja recto para enseguida girar a la izquierda, hacia el collado que se ve entre ambas peñas. Hay que seguir las marcas blanca/amarilla sin despistarse. La roca no resbala, pero tiene dificultad técnica por su verticalidad.
Ya la habíamos pasado un par de veces, creemos que será mejor subiendo.



 
Por fin llegamos a una roca redonda, inmensa, con una forma redondeada y termina la dificultad del paso pedregoso. Aprovechamos para sacar fotos de la cima y del farallón rocoso donde esta se asienta. 
Y retornamos a un camino sencillo en el cual predomina la senda herbosa para llegar al collado.
Desde este debemos bajar casi rectos para coger el carretil que en zigzags nos baja al lado el Barranco del Choquero. Las vistas hacia los cantiles rocosos de la izquierda son espectaculares, van creciendo conforme avanzamos. 
Llegamos al cauce del barranco y el sendero de herradura gira a la derecha para situarnos con vistas al barranco del Tío Pintado. Ahora, cuando nos giramos, tenemos vistas al cantil de la derecha. Nos sorprende que en esta zona haya cipreses, no muy altos. Han debido reforestar esta zona con esta especie de árbol.
Sólo hay que seguir el sendero, que se pica en exigente desnivel, pero para abajo es muy sencillo. 

Y salimos a un camino ancho de tierra, giro a la izquierda para descender comodamente hasta llegar a la Casa Pino y Pineta. Desde su fachada vamos por la derecha para continuar un rato hasta ver un pequeño sendero, con un hito de piedras en su lateral, a la derecha. 

Este baja de forma vertiginosa para llevarnos a otra pista de tierra que deja a su lado una cochambrosa casa de campo. La forman hasta 4 pequeñas chabolas. Lo que nos indigna es la cantidad de basura que tiene justo enfrente. Se ven botellas, plasticos... El ayuntamiento debería intervenir para conservar el monte en buen estado.
Desde esta pista de tierra enlazamos con un carretil asfaltado que, al lado de la Casa del Gacimal (Colut), nos lleva con vistas de frente Els Almaens, y al fondo, el Cabeço d'Or, superpuestos. Inmensas y majestuosas sierras. Rectos, flanqueados de pinos, almendros en flor, y virando la vista con la Peña Migjorn, llegamos a otra bifurcación. 
Vamos rectos, ahora por una pista de tierra y enseguida encontramos otro poste indicador, a la izquierda, que lleva a la Font de Alecua. La descartamos para proseguir por el ramal del PR CV 212. 

De frente tenemos el castillo y lo contemplamos hasta el área recreativa de la Font dels Bassons, donde lo abandonamos, para, con giro a la derecha, llegar hasta el coche. Punto de inicio y partida de nuestra increíble ruta del día. 
Llegamos a la Font els Bassons, apenas un chorro cae por su grifo,  en la cual nos aseamos y aprovechamos para visitarla. A la mañana no nos ha dado tiempo.
Cuando parece que conocemos todo Alicante nos encontramos con una ruta de alta montaña, inenarrable. 
Hemos tardado casi un año en venir, la pereza de alguien que recordaba el cordal monótono y seco que va desde el Alto de la Martina hasta la Peña Migjorn, la ha ido descartando semana a semana. Igual por ese motivo todavía nos ha gustado más. Es un paraje muy recomendable. Son 18 kilómetros de disfrute total, para quien le guste la naturaleza más agreste.



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