Machado

"Caminante, son tus huellas el camino y nada más; Caminante, no hay camino, se hace camino al andar. Al andar se hace el camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. Caminante no hay camino sino estelas en la mar". Machado.

martes, 29 de diciembre de 2015

DE ASARTA A SIERRA COSTALERA. POR EL CORDAL DEL ALTO DE SAN PABLO, MAJUELOS Y PEÑA LA MIEL.

PANORÁMICA ESPECTACULAR DEL VALLE DE LA BERRUEZA Y ALREDEDORES

FICHA TÉCNICA-
Día: 29/12/2015
Participantes: Nieves, Chus, Diego, Julián y Lourdes.
Tiempo estimado: 2 horas y media.
Distancia: 8 km.
Dificultad: Media.
Wikiloc: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=11824063
ITINERARIO:
Asarta - Camino de Nazar - Valla -Cordal de Costalera - Palomera 1 - Palomera 2 - Palomera 3 - Palomera 4 - Alto de San Pablo - Majuelos -  Portillo - Peña de la Miel - Portillo - Pista Nueva del Puerto (de Santa Cruz a Nazar) - Palomera 3 - Palomera 2 - Palomera 1 - Valla - Camino de Nazar - Asarta



RUTA:

El itinerario de ida hasta el cordal de la Costalera es muy sencillo. Salimos de Asarta hacia el Sur, por el viejo camino de Nazar. Por un trazado de tierra que pronto se convierte en un estrecho sendero entre fincas y encinas y robles pasamos al otro término municipal y antes de  las ruinas de la ermita de Desiñana, sin cubierta y entre vegetación. A mano izquierda quedan, al fondo, Mendaza bajo la sierra de las Dos Hermanas.
Sin llegar a su lado giramos a la derecha para cruzar una cancela verde y tomar la dirección a Gallet y Costalera. Después de una brusca curva hay una bifurcación, a la derecha sube por el barranco de la Peña de Miel por una cómoda pista de tierra que transita paralela al cauce seco del arroyo.

 Nosotros continuamos por el camino hasta la siguiente curva que vira a la derecha. Aquí está el punto de inflexión, nuestra subida al cordal de la sierra. Nos introducimos en un precioso bosque de encinas cubiertas por  hongos y musgos.


Es una senda bastante difuminada y sin ningún cairn, ni pintura. Pero está fácil de seguir. En pequeños zigzagueos vamos avanzando encontrando varias palomeras. Alguna cuenta hasta con una gran sartén. Pensamos que se preparan el almuerzo, una buenas magras con tomate.

El día está soleado, lo cual nos hace caminar con poca ropa a finales de año. Las panorámicas son fabulosas, tenemos a la vista todo el valle de la Berrueza, del Ega, de Lana, la sierra de Lóquiz, San Donato, el cabezón de Echauri, los Pirineos entre las brumas, Montejurra, y de la Ribera de Navarra y, al fondo, el Moncayo y la Peña Isasa.

Son unas estampas diferentes a las que estamos acostumbrados, solo habiamos subido por este cordal una vez  y hace muchos años.

El recorrido es paralelo al PR-NA 189 que sube de Nazar, al puerto de Nazar o la Tortura cuya pista de tierra la vemos serpenteando a nuestros pies, a la izquierda.
A la derecha cruza el barranco de la Peña de la Miel, que es recorrido también por un camino.
Cuando estamos casi a la altura de Nazar sorprendemos a dos cabras con sus recién nacidas cabritillas. Apenas tienen unos días de vida.

























Se van a esconder pero antes tenemos tiempo de sacar un par de fotos. Se muestran sorprendidas de vernos allí e incluso, una de ellas se muestra desafiante al pensar que podemos hacerle daño a su cría. Al final, acceden a la foto y se quedan tranquilas.



Seguimos avanzando por toda la crestera y dejamos, a la izquierda, un portillo que nos llevará un poco más tarde en dirección a Nazar. Volveremos a él para regresar al punto de partida de nuestra ruta.






Nuestra intención era la de llegar hasta la cima, la peña Gallet, y regresar a Asarta por el denominado Camino del Cementerio. Pero el tiempo del reloj manda y la noche va a llegar pronto. Debemos regresar y dejar la subida para otra ocasión. Nos quedamos un poco con las ganas. Retrocedemos unos metros por la senda que traíamos hasta llegar al comentado Portillo de Nazar.

Lo cruzamos. Es un antiguo paso entre las rocas utilizado para subir y bajar del monte con caballerías.



Se nota en algunos tramos que ha sido excavado en la roca para conseguir bajar y subir sin ninguna dificultad. Precioso.
Este ancestral paso nos sitúa en la base de las peñas, en el cordal de la sierra Costalera.


























La bajada es muy cómoda y tenemos al pueblo de Nazar a nuestros pies. La visión de todo el valle es preciosa. Está muy verde y más que estar en invierno parece que es primavera.

Tras andar un tiempo por el camino que viene de la Costalera llegamos a un cruce y tomamos una senda que nos sube otra vez a la crestera por la que hemos subido antes, a la altura de la primera palomera. Desde ahí, giramos a la derecha y tomamos el camino de Nazar en dirección a Asarta, por el que hemos venido unas horas antes.
Hemos salido tarde y llegamos con las últimas luces del día. La crestera que hemos recorrido la tenemos ahora a nuestras espaldas, con las nubes de tonalidades rojizas.

lunes, 28 de diciembre de 2015

DE ASARTA A LA SIERRA COSTALERA y VUELTA POR ESTEMBLO

SUBIDA A LA SIERRA DE ASARTA


FICHA TÉCNICA-
Día: 28/12/2015
Participantes: Nieves, Julián y Lourdes.
Tiempo estimado: 2 horas y media.
Distancia: 8 km.
Dificultad: Media.
Punto de inicio: Desde Estella por la NA-132 hasta Acedo. Giro a la izquierda en dirección a Los Arcos. El primer cruce a la derecha hacia Asarta/Nazar. Enseguida un cruce a la derecha que nos lleva al primer pueblo.

ITINERARIO:
Asarta- Balsa del Monte - El Robledo - Los Castellanos - Raso de San Martin - Ermita de San Martin - Estemblo - Túnel de arboles - Corral de Elias - Camino de Acedo - Peña Cuervo - Balconillo - Asarta.


RUTA:
Salimos de Asarta hacia la parte alta del pueblo. Desde las últimas casas llegamos a una era vallada, en la cual hay un caballo blanco y un perro. 
El camino gira ligeramente hacia la izquierda pasando al lado de una gran encina y continuamos rectos hasta alcanzar una valla verde para cerrar el paso del ganado. La abrimos y continuamos apenas unos metros para girar a la izquierda, caminando por una antigua senda que nos lleva hasta la Balsa del Monte, hoy seca. Proseguimos por la senda jalonada de hitos de piedras, grandes encinas y arbustos de boj. 

La antigua senda, en algún tramo, está casi cerrada por la maleza. Llegamos a una zona en el cual podemos ver pequeños robles todavía con hojas a pesar de estar a finales de diciembre.























Conforme ganamos altura va atrapándonos la niebla. Antes veíamos el valle con dificultad, pero ahora solo unos metros por delante.
Con un continuo desnivel, pero no demasiado duro, vamos llegando a lo más alto del Raso de San Martín. Notamos que el tipo de arbustos que nos rodean son grandes bojes y encinas.
Enlazamos con la senda de la sierra. A la izquierda, llegaríamos a la balsa y, desde ella, podemos ir hacia Costalera o bajar a Asarta por el sendero del cementerio. Pero decidimos descender por nuestra derecha, hacia Estemblo.
La ancha pista de tierra es fácil de seguir. En bajada vamos avanzando con rapidez.

Llegamos a una encrucijada, a la izquierda se ve una ancha pista de tierra que creemos llevará al Camino de la Escalera, al río de Arquijas y hacia Santa Cruz de Campezo. Tendremos que investigar en otra ocasión.








A la derecha,  la estrecha senda de debajo de la Peña, que en algunos tramos está muy cerrrada. A su lado estaba la ermita de San Martin, pero ahora es inexistente, ni siquiera quedan piedras de ella.
Continuamos rectos por la pista.


Es un paisaje típico de invierno, nos rodean altas encinas, y grandes laderas llenas de maleza y musgo que da un verdor a nuestro paseo.
 
A pesar de que corre el viento, rodeados de arbolado que nos protege, no hace frío. Y poco a poco, conforme perdemos altura, salimos fuera de las nieblas.
La larga pista nos lleva hasta la puerta de la valla de hierro del pinar,  que nos saca a Estemblo. Se ve el valle de la Berrueza enmarcado entre nubarrones.
Tomamos por el sendero que transcurre paralelo a la valla, al otro lado de esta tenemos un denso pinar. 
Cuando termina el vallado tenemos bonitas vistas a la sierra Costalera, que continúa en sus cumbres encapotada por una túpida niebla.

Abandonamos el lateral de  la valla para ir rectos por una orilla de una finca dirigiéndonos hacia la fuente de la Teja. Después de los roturos se ha perdido la veta y ya no mana. Por lo que la dejamos a la derecha y nos dirigimos a ver el túnel de arboles que atravesábamos en verano y que tan buenos recuerdos de la infancia nos trae los paseos desde Asarta hasta la fuente de la Teja. (Hoy en día se ha perdido la fuente por unas excavaciones que hicieron. Cambiaron el curso del agua y el enclave de la Fuente de la Teja)
Llegamos a un lado del túnel natural formado de enormes encinas, aunque está algo difuminada la entrada, tapada por la maleza, pero no está difícil su acceso. 
Nos introducimos bajo el refugio de grandes encinas. Dos hileras que se juntan una con otra para protegernos del viento y el sol.
Y su suelo está almohadillado por la cantidad de hojarasca que se ha quedado entre ellas.

En la otra orilla se ha perdido el sendero que nos llevaba por el borde de la finca y por la falda de la sierra. Tenemos un camino que nos lleva hacia la izquierda para bajar hasta las ruinas y fuente de Estemblo. 
Pero nos decidimos a avanzar por el lateral de la finca y cuando llegamos a la esquina de la parcela vemos que una valla nos cierra el paso. Nos dirigimos hacia abajo pero la maleza es tupida, lo invade todo. 

Media vuelta y buscamos por la orilla de la pieza de abajo el sendero ancestral. Han estado cortando alguna chara y se puede transitar por la senda que transcurre por el lateral de la finca. 
Dejamos detrás el antiguo Corral de Elías y salimos al cruce. A la izquierda, bajaríamos a la fuente y despoblado de Estemblo. Nos dirigimos a la derecha en dirección al pueblo de Asarta.
Comienzan a caer unas gotas y tenemos varios criterios de vuelta, una por el Camino de Acedo rectos, otra por el sendero del Balconillo, y un tercero, por el sendero de Peña Cuervo. Como no decirlo vence la tercera opción, ¿quien es más cabezón?
Al lado de una gran encina, a la izquierda, encontramos una gran valla verde, a la derecha. Atravesándolo nos dirigimos rectos un pequeño tramo hasta encontrar un sendero a la izquierda que nos introduce en la cara Norte de la sierra. Si nos giramos a la izquierda subimos por una senda ancestral que transita por la zona más húmeda de la sierra y que por unos pequeños resaltes en la roca nos lleva en 5 minutos al Balconillo. La desechamos.
Subimos rectos, a saco, por un sendero difuminado que se interna en la sierra y que superando una pedrera nos sitúa en Peña Cuervo. Es una zona en forma de semicirculo, con una acústica que produce eco. En mitad del camino hay una pequeña llanura donde antaño había una carbonera. Hay que girar primero hacia la derecha, hasta llegar a las peñas y, luego, girar a la derecha, para salir a Peña Cuervo.
La noche se nos echa encima y abreviamos para bajar en  pocos minutos al Balconillo, desde el cual se ve habitualmente Estemblo, Acedo y la muralla pétrea de la Sierra de Lóquiz. Hoy todo difuminado por las nieblas y la oscuridad del atardecer.
Solo nos queda regresar por el paseo que en poco tiempo nos lleva al Camino de Acedo y desde él hasta el pueblo de Asarta.


sábado, 26 de diciembre de 2015

DE MURIETA A SANTIAGO DE LÓQUIZ Y ALTO DE SARDEGI

POR LA VERTIENTE SUR DE LA SIERRA DE LÓQUIZ


FICHA TÉCNICA-
Día: 26/12/2015
Participantes: Nieves, Chus, Paula, Julián y Lourdes.
Tiempo estimado: 5 horas.
Distancia:18 km.
Dificultad: Media
Wikiloc: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=11823997

ITINERARIO: 
Ayuntamiento/Antigua estación del tren de Murieta - Camino de la Vía - Invernaderos - Camino del Comunero - Collado - Ermita de San Víctor y San Cristobal - Senda - Pista - Balsa - Ermita de Santiago de Lóquiz - Alto de Sardegi - Pista - Balsa - Senda - Ermita de San Víctor y San Cristobal - Camino del Comunero - Collado - Senda - Cantera - Camino de la Vía - Ayuntamiento de Murieta.


RUTA:
Salimos del Ayuntamiento de Murieta, antigua estación del tren vasco-navarro que recorría Navarra y Álava (desde Estella hasta Vitoria). En la época en que no había coches era muy utilizado por los habitantes de estos valles.
Tomamos hacia la derecha para comenzar la marcha por el Camino de la Vía o Senda Verde que se utiliza hoy en día por peatones y ciclistas.
Después de unos pocos metros hacemos un giro hacia la izquierda. Ya vemos las densas nieblas que cierran nuestra visión, pero pensamos que será como otros días que se concentra en los valles, por efecto de los ríos, y en la sierra tendremos buena visibilidad. Somos optimistas.
El camino de tierra queremos tomarlo hacia la derecha para subir por el Camino del Comunero. Pero el que llevamos muere en una finca y vemos hacia al frente, hacia la izquierda, una senda. Cruzamos por la pieza y llegamos al ramal tomando en dirección derecha.
Llegamos a una bifurcación y en vez de ir por la pista ancha de tierra vamos por un sendero estrecho que surge a su lado derecho, pero con tan mala suerte que éste ha dejado de utilizarse y la maleza lo ha cerrado. Media vuelta y cuando llegamos a la encrucijada giro a la derecha para tomar el Camino del Comunero. 
Este va subiendo muy suavemente. Pasamos primero al lado de unas ruinas de una casa y más adelante al lado del sendero angosto que tomaremos en la bajada, y enseguida llegamos a un cruce/collado que desde la derecha utilizamos el año pasado para subir desde Ollogoyen. Lo desechamos. 


Rectos volvemos a cruzarnos con la pista de tierra ancha, a la derecha, que sube de Ollogoyen y permite llegar a la sierra en coche.

Yendo de frente sobrepasamos enseguida la ermita de San Víctor y San Cristóbal que está tapada con las nieblas, nos queda en el lado derecho.
Está sobre una pequeño colina con vistas a todo el valle de Metauten, de Allín.. y al lateral del cresterío de Lóquiz, pero hoy las vistas son nulas.
Regresamos al ramal principal y seguimos. Vemos a nuestra izquierda una palomera y enseguida llegamos a un paso de animales. Es una valla horizontal, a las vacas les da miedo y no las cruzan. 
Nada más pasar torcemos a la derecha para internarnos en el bosque de encinas, al lado una valla de alambre. Pasamos otro cruce, a la derecha podríamos ir de nuevo a Ollogoyen. Nosotros continuamos rectos desechando también un cruce a la izquierda.


Y después de unos minutos enlazamos con una ancha pista de tierra que sube desde Murieta, pasan vehículos por ella.
La tomamos hacia la derecha para pasar al lado de una balsa, de la cual no sabemos el nombre.
Y seguimos entre el bosque de encinas y robles para llegar hasta la explanada en la cual se halla la ermita de Santiago de Lóquiz.  En su lado izquierdo la valla está abierta y tiene una mesa y una pequeña chimenea para resguardarse del frío. 
Entramos y bajo su protección aprovechamos para almorzar. Parece que levanta el día. Vamos a reemprender la marcha.

Desde el frente de la ermita caminamos rectos hacia los acantilados, parece que el sol va a salir y nos vemos contentos de poder disfrutar de la visión de los enormes riscos cayendo al valle de Allín, de Metauten, de Tierra Estella pero es todo un espejismo, apenas dura unos instantes y la niebla se vuelve a cerrar en el entorno que nos rodea.

Gracias al GPS y algún hito,  podemos llegar hasta el cairn de piedras que marca la cumbre del Sardegi. Esperamos unos minutos pero la niebla se puede cortar, ha ganado consistencia. 
Regresamos hasta la ermita de Santiago y vemos varios quads aparcados en su puerta.
Giramos a la izquierda tomando la misma pista, pasamos al lado de la balsa y cuando encontramos el ramal a la izquierda lo tomamos para llegar,  a través del sendero que hemos usado en subida, al Camino del Comunero que enseguida nos sitúa al lado de la ermita de San Víctor y San Cristóbal. Sigue todo el igual, las neblinas nos cierran la visibilidad. Pero ahora en descenso caminamos más rápidos. 

Sobrepasamos los dos cruces, ahora a la izquierda,  que nos bajarían a Ollogoyen, por pista o por sendero, y continuamos hasta encontrar de nuevo la entrada angosta al sendero que vamos a usar para bajar de la sierra.
Rodeados de encinas por el sendero, en el que se nota la huella del paso de gente o animales, marchamos sin prisa pero sin pausa hacia Murieta.





Cuando salimos a una pista de tierra viramos a la derecha para enlazar pronto con la pista que sube a la cantera, por su lado derecho.
De nuevo otro estrecho sendero, a la derecha,  nos hace cambiar la marcha para salir algo altos a encontrar otra pista ancha que va en dirección a la cantera.
Después de incorporarnos a ella solo nos falta recorrerla hasta el próximo cruce en el cual giramos a la derecha y tomando el Camino de la Vía nos dirigimos a la meta. 
Nos paramos a observar varios caballos en una finca.
Preciosa caminata por la Sierra de Lóquiz, aunque hicimos una ruta parecida el año pasado, siempre hay una senda o camino nuevo por descubrir.