Machado

"Caminante, son tus huellas el camino y nada más; Caminante, no hay camino, se hace camino al andar. Al andar se hace el camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. Caminante no hay camino sino estelas en la mar". Machado.

domingo, 28 de junio de 2015

CALAS DEL LLEBEIG y PORTET - DESDE MORAIRA

POR LOS ACANTILADOS DE MORAIRA-TEULADA Y POBLE NOU DE BENITACHELL


FICHA TÉCNICA-
Día: 28/06/2015
Participantes: Julián y Lourdes.
Tiempo estimado: 2 horas y media.
Distancia: 7 km.
Dificultad: Media.

SL 50
Punto de inicio: Por la autopista Alicante-Valencia, tomar la salida en Benissa/Teulada. Rectos hacia Teulada, en la primera rotonda girar a la derecha a Teulada, CV-740. Atravesad el pueblo para llegar a las afueras, rotonda donde se va recto hacia Moraira. En éste la rotonda, a la izquierda, hacia la CV 744 dirección al Portet y aparcar al lado de la playa del mismo nombre.
Wikiloc: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=10079943

ITINERARIO: 
Moraira, Aparcamiento - Cala del Portet - Colina del Portet - Crestera del Cap d'Or - Balcón al Llebeig - Collado - Cala del Llebeig - Punta l'Aldera - Barranco de la Viuda - Camí de la Viuda - Aparcamiento.


RUTA:

Comenzamos desde el aparcamiento situado al lado de la cala del Portet en Moraira. 
Por la estrecha carretera nos dirigimos hasta la puerta de la preciosa playa del Portet, en este momento casi desierta. Allí un cartel nos hace desviarnos a la izquierda.
En el siguiente cruce vamos rectos.




Hasta llegar detrás de un chalet donde se acaba el asfaltado y surge una angosta senda que nos conduce por el lado izquierdo de un barranco con impagables vistas a nuestras espaldas. Destaca entre el azul brillante y cristalino del mar el gigantesco Peñón de Ifach, Sierra Helada al fondo, el Morro de Toix, la Oltá y Bernia en toda su longitud.
A nuestra derecha la torre vigía del Cap de l'Or va ganando visibilidad.
Continuamos poco a poco ascendiendo, el día está caluroso a pesar de que es temprano, vemos un desvío a la derecha para subir a la torre vigía, que desechamos. En pocos minutos estamos en el collado que separa este montículo del Portet del Cap de l'Or. Pensábamos en hacer una circular, pero dado el calor creemos que volveremos por el mismo sitio, luego visitaremos la atalaya del Cap d'Or o Torreta.
Una parada para unas fotos de la Torre y el paisaje que tiene de telón de fondo y avanzamos hacia el Norte. 
Por un sendero marcado con pintura verde que transita al lado de los acantilados, unas veces más cerca del precipicio pero en general a una cierta distancia de seguridad, que no da vértigo.
Llegamos hasta un mirador con vistas a la coqueta Cala de Llebeig y ahí nuestros planes cambian, vamos a continuar. Como vamos a dar la vuelta por un poco de calor, ya nos refrescaremos en la playa y además llevamos mucha agua para el viaje de vuelta.
Vemos toda la costa de Poble Nou de Benitachell y Javea, se distingue el faro de la Nao, precioso lugar que merece una visita.






Por el cortado llegamos hasta una vivienda situada en el alto de una urbanización, en medio del monte han construido casitas, con su piscina incluida.
Desde ahí hasta un collado y la curiosidad nos hace continuar.

La gran peña que veíamos de frente la dejamos a la izquierda, las señales de pintura en círculos verdes nos acompañan, bajando en este momento por un estrecho corredor con vistas al mar y al lado de un inmenso cantil, tiene varias cuevas en su lateral.

Enseguida comenzamos a girar a la izquierda y a media altura de la montaña, vamos rodeándola. 


El angosto sendero discurre por la cornisa del acantilado, con vegetación a ambos lados, algún pino, arbustos, lo cual le resta la sensación de peligro. No se ve el precipicio.

Debemos subir un poco y avanzando en curvas llegamos a tener bajo nuestros pies la Cala del Llebeig. El color turquesa del agua de mar es de una tonalidad preciosa, da ganas de bañarse.
Vemos de frente la senda del SL 50 que viene desde la Cala de Moraig. 
Y observamos sorprendidos hasta que lugares tan increíbles han llegado las edificaciones. Intentamos sacar las fotos sin hormigón. Pero es tarea casi imposible.

Nosotros continuamos alegremente nuestro camino rodeando un barranco, para más adelante tener que descender unas grandes rocas de piedra, se hace facilmente. Con algo de cuidado y ladeándonos a la derecha, el recorrido no tiene en ningún momento sensación de caída al vacío.
Desde la curva rocosa nos viramos ligeramente a la derecha para encontrar una pedrera vertical, la cual se baja fácilmente. Me preocupaba un poco porque había leído que era difícil, pero con buen calzado y bastones es moderado el último tramo del descenso.
Llegamos por el final del barranco de la Viuda hasta la orilla de la playa. La cala es de roca y bolos, con una longitud de 120 metros y una anchura de 10. Ha sido declarada microreserva de flora, con especies como la orquídea grande (Barlia robertiana), la aliaga marina (Genista tricuspidata) y la campanilla valenciana (Convolvulus valentinus).

Echamos una mirada a la orilla derecha, por donde hemos accedido, el sendero no se intuye, sabemos que existe porque acabamos de recorrerlo pero no es visible desde abajo.
En el lateral izquierdo hay dos casitas que están hoy habitadas, a la sombra se encuentran dos familias tomando unos refrescos, que rincón tan paradisiaco.
Nosotros nos encaminamos por el lateral izquierdo de la orilla de la playa, el sendero es fácil al principio, un poco más rocoso a continuación obligándonos a hacer una pequeña trepada. Y una vez encima de las rocas más grandes avanzamos para situarnos al final, en la Punta l'Aldera.

Hay un orificio en la base del Morro del Bou, que le llaman "Bufón o Bufit del Bou" y está situado justo en la Punta l´Aldera, con temporal el mar comprime y empuja el agua, saliendo la mezcla impulsada como si fuese un géiser y emitiendo el bufido. Tiene que ser digno de ver.
Desde este punto de observación la Cala Llebeig luce en toda su extensión, es una pequeña playa de agua cristalina situada entre el linde de Poble Nou de Benitachell con Teulada/Moraira.

Una parada de almuerzo en este enclave tan idílico. Vemos un pequeño barco fondeado, y gente haciendo submarinismo, comentan que hay una estrella de mar en el fondo.

Decidimos que el día no está tan caluroso y como el Barranco de la Viuda tiene bastante vegetación vamos a hacer una ruta circular, volviendo por él. 

Nos calzamos y regresamos por toda la orilla hasta las primeras casas. A esta playa solo se podía acceder en barco o a pie y existen los restos del antiguo puesto de vigilancia de carabineros, desde el cual se controlaba el contrabando de tabaco y telas. Y más recientemente era usado por la Guardia Civil.
Enseguida vemos el cartel del SL 50 que si tomamos por la derecha, en ascenso, nos lleva por las pesqueras o refugios de pescadores a la Cala de Moraig. Lo desechamos.


Nos dirigimos rectos, por el barranco de la Viuda.
Al principio el trayecto de vuelta tiene bastante piedra en su cauce, sencilla de subir pero con cuidado que alguna resbala. Después nos desviamos del lecho hacia la izquierda y nos vamos internando en un monte de pino, lo cual se agradece porque transcurre el camino entre sol y sombra.
El camino transita entre piedras que la erosión ha hecho esquinadas, hay que pisar con atención.

Nos tropezamos con mucha gente que baja y llegamos a una zona donde se acaban las piedras y caminamos por un precioso sendero de tierra, entre bancales con vallados de piedra.
Una curva a la izquierda, otra a la derecha y estamos enmedio de una urbanización, en el comienzo del SL 50, en el Camí de la Viuda.
Desde este camino tenemos una perspectiva diferente del Barranco de la Viuda, pensabamos que estamos en plena naturaleza, fuera de la civilización y teníamos toda una urbanización encima de nuestras cabezas.
El camino es asfaltado y transcurre entre altas tapias de casas, como tienen muchos pinos, palmeras, algarrobos, olivos, flores y corre algo el viento.... vamos fresquitos.
Siguiendo el GPS este nos guía por la orilla de la carretera principal de acceso a las urbanizaciones y nos saca con una última curva a la izquierda, justo hasta el aparcamiento donde tenemos el coche.
Visita muy recomendable al Norte de Alicante.


Dejamos la mochila y vamos a darnos un baño a la Cala del Portet. Está a rebosar de gente, no nos extraña la playa es preciosa, con maravillosas vistas al Penyal de Ifac, a Bernia y al Mediterráneo.

Por el color y la limpieza de sus aguas podemos imaginar que estamos en las Fiji.


CALAS DE BENISSA Y MORAIRA

CARRETERA DE MORAIRA-CALPE, CV 746



FICHA TÉCNICA-
Día: 28/06/2015
Participantes: Julián y Lourdes.
Tiempo estimado: 3 horas.
Dificultad: Baja.
CV-746 de Moraira a Calpe.
Wikiloc: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=10133029

Más Información.

RUTA:
Primero una parada para ver Moraira, el pueblo, el puerto deportivo, el castillo y comer en el Racó del Arroz. Recomendable.



Desde el castillo tenemos preciosas vistas al puerto, el espigón y al Cap de l'Or...


.... y a  la playa de l'Ampolla, a su espalda surge la sierra de Bernia. 



Desde Moraira comienza la travesía por la carretera CV-746 que une este precioso pueblo y Calpe. Cuando nos alejamos unos 4 kilómetros un mirador al lado del mar nos hace detenernos en Les Platgetes para contemplar Moraira  a la izquierda, a una cierta distancia, y a la derecha el Penyal de Ifac.
Proseguimos el viaje en coche, rodeados de chalets, pinos y vistas al mar. Hacemos una parada en lo que creemos el Cap Blanc. Pero hay demasiados chalets cerrando el paso. Por una estrecha senda salimos a un alto acantilado, caminamos a la izquierda por un angosto sendero que separa la costa de los chalets de Miami Beach, por lo menos. Intentamos ir hacia la derecha pero la senda parece cortada. Volvemos al coche.
Continuamos por la carretera hasta encontrar una señal que indica a la playa de la Fustera. Tiene un parking y nos detenemos a tomar un café, helado.

Por la pinada que surge a la izquierda nos acercamos hasta la Cala dels Pinets. Son apenas 10 minutos los que la separan de la Fustera.

Preciosa cala de aguas cristalinas.

Por una muy bien preparada Senda Ecológica con escalones, barandillas, bancos, tablones de información.. llegamos a la pequeña cala. Nos refrescamos.



Desde esta retrocedemos hasta la Cala de la Fustera y vamos hacia el Sur. 
La senda está igualmente habilitada con escaleras, barandillas, información de sus acantilados, fondos marinos.... y llegamos al Aula del Mar. Está cerrada hoy domingo a la tarde. 





Nos sentamos en unos muretes, a la sombra de los pinos. Debajo hay unos bañistas lanzándose desde una roca al mar cristalino. Y las vistas al Peñón de Ifach son impresionantes.

Cuando nos parece retrocedemos hasta la Cala Fustera y con el coche llegamos a Calpe.

La primera vez que visitamos estas calas sin masificar, pero volveremos.

miércoles, 24 de junio de 2015

PEÑÓN DE IFACH (327 m.)

DESDE CALPE HASTA SU EMBLEMÁTICA CIMA EN EL PENYAL DE IFAC


FICHA TÉCNICA-
Día: 24/06/2015
Participantes: Diego, Julián y Lourdes.
Tiempo estimado: 2 horas.
Distancia: 5 km.
Dificultad: Media-Alta, por el vértigo que puede dar.
Punto de inicio: Por la autopista Alicante-Valencia, tomar la salida Altea/Calpe y seguir hasta el segundo pueblo. Tomar la salida Sur y por toda la avenida principal hasta llegar a las Salinas. Unos carteles nos indican, girando a la derecha, como llegar al Peñón de Ifach.

ITINERARIO:
Aparcamiento - Parque Natural del Peñón de Ifach - Centro de Información - Túnel - Mirador de Cavanilles - Cima del Peñón de Ifach - Mirador de Cavanilles - Túnel - Centro de Información - Aparcamiento.
AVISO. CERRADO.
1 de julio de 2015- Han hecho una tapia que cierra el paso al Peñón de Ifach, después del túnel y el mirador de Cavanilles no permiten continuar hasta la cima.


El Parc Natural del Penyal de Ifac es una enorme masa calcárea que se eleva sobre el mar hasta los 332 metros de altitud máxima. Desde que a principios de este siglo fue excavado un túnel, que atraviesa una de sus paredes por el Nordeste, se puede ascender por un serpenteante camino hasta su cumbre.






















Este paraje de 45 hectáreas fue declarado Parque Natural por el gobierno valenciano el 19 de enero de 1987, se encuentra en la comarca de la Marina Alta, al Noreste de la provincia de Alicante.
El parque está situado en un peñón aislado en la costa Norte de la provincia de Alicante. Constituyendo el peñón una de las últimas estribaciones de las cordilleras Béticas. Esta enorme mole calcárea desciende de manera abrupta hacia el mar, y está unida al continente por un istmo detrítico. Debido a sus características físicas es un vértice geodésico de tercer orden, que fue utilizado en su momento para la triangulación de España. Desde la cima es posible, en días claros, divisar la isla de Ibiza y hasta el Cabo de Santa Pola.
Es refugio para aves como el cormorán moñudo, la gaviota patiamarilla, el alcatraz, el halcón de eleonor, o el vencejo pálido.


RUTA:
Comenzamos desde el aparcamiento que hay justo delante de la entrada al Parque Natural del Penyal de Ifac. Vemos la inmensa mole rocosa del acantilado que cae vertiginosamente hacia el mar, su imagen es subyugante, como puede ser que un risco gigante, que da la impresión de ser macizo pueda ser subido sin falta de cuerdas y arneses. Desde esta perspectiva parece imposible.
El día está soleado pero sopla un poco de viento. 


Primero cruzamos al lado de una valla de madera que cierra el acceso a coches, por su lateral hay una pequeña puerta abierta.
Desde aquí parte la ruta a un mirador, hacia la izquierda, que desechamos continuando rectos. Sobrepasamos unos edificios de poca altura, son el Centro de Información, donde emiten audiovisuales, hay servicios. 
Pasamos el torno, que cuenta los turistas que subimos al Peñón. Hemos leído que es el parque natural más visitado de toda la Comunidad Valenciana.
Caminamos entre ejemplares de frondosos y enormes pinos, a su resguardo  podemos ir frescos, el sendero empedrado va girando con vistas a la cara Norte, las playas de la Fossa, de Benissa, de Moraira; o con vistas a la cara Sur, al puerto de Calpe en primer término y al fondo se puede observar la costa de Altea, sierra Helada..
Si miramos hacia el Oeste podemos apreciar la Oltá;  al fondo Bernia, la sierra Solana con el Tossalet del Castellet y del Navarro...
Y en la costa no cabe ni una vivienda más, han construido una exageración.
Cuando llegamos casi a la altura del túnel hay un mirador en el cual nos detenemos. Podemos contemplar el estrecho istmo desde el que parte la colosal peña calcárea a la que estamos encaramados. Y vemos a nuestra derecha la playa de la Fossa, a la izquierda el puerto y las pequeñas calas al lado del casco antiguo de Calpe, y enfrente las Salinas, hemos pasado antes y hay preciosos y rosados flamencos, de veraneo.
El paraje es impresionante, no nos extraña que tanta gente quiera vivir en este rincón de Alicante.
Hemos visto en el Centro de Información un cartel que hablaba de obras y el paso restringido, y ahora nos encontramos una cinta cortando el paso del túnel, ¿¿que hacemos??, nada, adelante. 
Para traspasar el túnel han puesto grandes maromas de cuerda a la derecha e izquierda,  la piedra es resbaladiza y con su ayuda es muy fácil pasar agarrado a ellas.


Salimos al otro lado, precioso mirador de Cavanilles a los acantilados de la cara Norte de Alicante. 
Desde aquí vemos que emerge entre las brumas el Montgó y hasta el faro del Cabo de la Nao.


Han puesto una verja verde que se puede abrir y un gran cartel de paso prohibido, ¿¿continuamos?? 
Vamos a seguir hay una cuerda en la pared de la derecha para ayudarnos en el avance, a la izquierda el acantilado con caída hacia el mar. Se acaba la cuerda y la organizadora desiste, se vuelve. 
Los dos continuamos  por el lateral del cantil, apenas dura unos metros el tramo de mayor dificultad, después la senda se interna en la sierra y es el típico camino de montaña. Es conveniente llevar buen calzado, vemos gente hasta con chanclas o playeras de suela lisa, pero tiene una dificultad media-alta. 
En nuestro sentido no pasa nadie y en un momento nos desviamos hacia la derecha, al mirador Carabineros, pero retornamos a la senda principal de ida al vértice geodésico. Hemos leído que las vistas no merecen la pena y no se distingue  muy bien el sendero.
Giramos por la loma del enorme risco y vamos avanzando lentamente.
La algarabía de las gaviotas y otros pájaros a nuestro alrededor en algunos momentos se hace insoportable, pero lo malo es que una viene al ataque, nos apartamos y en el último momento alza el vuelo y se aleja.
En un tramo un poco más delicado una cuerda gruesa nos ayuda, nos agarramos por seguridad, la piedra resbala un poco, pero no es complicado, no tiene vistas al precipicio.
Una última dificultad y llegamos a la espectacular cima del Peñón de Ifach. El vértice geodésico está situado a unos modestos 327 metros de altitud, pero sus vistas son impresionantes. 
Al fondo la sierra Helada, de la Oltá, de Bernia, de la Solana, hasta la del Ferrer. Montgó y acantilados del Poble Nou de Benitatxell, Benissa y Moraira.


Sopla una ligera brisa marina que
 hace todavía más agradable nuestra estancia en la cota máxima del Penyal de Ifac. Descansando y disfrutando de las panorámicas de 360º.
Nos rodean los tonos azules turquesas del mar Mediterráneo. Hoy no se ve Ibiza, una ligera bruma no nos deja apreciarla hacia el Este.
El itinerario de hoy es lineal. Así que después de sacar fotos en todas las direcciones, con pena nos disponemos a volver al punto de inicio, por la misma senda. 
Y algo que nos sorprende es que la ruta de vuelta nos resulta mas sencilla que la venida. 
Pensábamos que las caídas de los acantilados hacia el mar nos iban a impresionar más, pero no, nos resulta mucho más fácil.
Ya conocemos la ruta y regresamos con gente, lo que nos facilita seguir bien el trazado de los senderos difusos. Hay varias marcas de pintura roja que señalan el camino, pero han quitado los postes señalizadores.
En el último tramo se encuentra la piedra que parece que han sacado lustre, algo resbaladiza, pero con ayuda de las maromas ancladas a la pared lateral se camina con mucha seguridad, pegados al borde del precipicio.



Nos reencontramos con la desertora que se ha quedado en el mirador, ¡¡no era para tanto, solo el primer tramo!!

Atravesamos el túnel agarrados de nuevo a las cuerdas laterales y después de cruzarlo vemos un gran grupo de colegiales que los han traído hasta el mirador.

Continuamos por la senda habilitada con barandillas laterales que en grandes y cómodos zigzags nos llevan hasta el Centro de Información y después al aparcamiento, punto de inicio y final.

Desde una cierta distancia se aprecia gente en el vértice geodésico, están locos, parece que están a punto de caer al vacío.


A continuación nos bajamos al puerto a comer y después ...
Nos vamos al Caribe. No, la foto es en la playa la Fossa de Calpe. El edén. El agua fresca y cristalina, nos deja como nuevos.