Machado

"Caminante, son tus huellas el camino y nada más; Caminante, no hay camino, se hace camino al andar. Al andar se hace el camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. Caminante no hay camino sino estelas en la mar". Machado.

miércoles, 23 de marzo de 2016

SIERRA DE CREVILLENT. SAN CAYETANO (817 m.) Y LA MITJANA (647 m.)

SUBIDA DESDE EL PUERTO DE ALBATERA


FICHA TÉCNICA-
Día: 23/3/2016
Participantes: Julián y Lourdes.
Tiempo estimado: 3 horas.
Distancia: 10 km.
Dificultad: Media
PR CV 180110278
Como llegar: Por la Nacional 340 hacia Crevillent, atravesar el pueblo e ir hasta Albatera. En el segundo semáforo, una señal indica que a la derecha se va a Hondón de los Frailes. Tomar el ramal de la CV 873 y, en unos 8-9 kilómetros, se llega al collado de la Algüeda o puerto de Albatera.
Wikiloc: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=12660827


ITINERARIO:
Puerto de Albatera o Collado de la Algüeda - PR CV 180 - Barranco de la Cova - Mitjana - Casa cueva en ruinas - PR CV 110 - Barranco de San Cayetano - Collado de San Cayetano - San Cayetano - Cordal - Casa cueva - PR CV 180 - Mirador de Jaime el Barbudo - Torre eléctrica - Puerto de Albatera.

Hondón de los Frailes está situado en la vertiente Noroeste del Picacho de San Cayetano. Rodeado de montañas pertenecientes al Sistema Bético, el municipio yace sobre zona llana, terrenos fértiles bien aprovechados para cultivos dedicados a la uva de mesa, uva de vino, perales, almendros y olivos.

La vegetación autóctona está formada, principalmente, por pinos, encinas, coscojas, esparto y romero. El paisaje evidencia los orígenes agrícolas del municipio: tipo de cultivos, la arquitectura rural tradicional (casas de labor), corrales y, como no, los tradicionales muros de contención de terrazas agrícolas, primorosamente realizados con la técnica de la piedra seca.

RUTA:
Aparcamos en un lateral del puerto que separa Albatera de Hondón de los Frailes. A la izquierda de la carretera hay un panel indicador del PR CV 255 que transcurre por la cara Noroeste de la sierra de Crevillente, llegando hasta el pueblo de Hondón de los Frailes.
Nosotros estamos en la derecha y queremos afrontar la subida al Pico de San Cayetano. Desde este punto, la dejamos incompleta hace muchos años y hoy le ha llegado la hora. Pero, como estamos recién comidos, hemos pensado en afrontar primero la zona llana y después ya ascenderemos poco a poco.
La colina, con un transformador y una torre de luz, la vemos en lo alto. Nosotros tomamos un sendero que se ladea hacia la derecha. De frente, observamos otra pequeña colina, con desnivel, pero luego nos damos cuenta que esa no es nuestra ruta a seguir. Tenemos suerte. Hay una especie de pouet de cemento y un hito de piedras que señalan el camino hacia arriba. Lo descartamos, por ahora, es el de regreso. Nos vamos a la derecha.
Nos introducimos en una angosta senda, caminando tapados por los espartos, entre unos roquedos a nuestra izquierda, no muy altos, y un profundo barranco a la derecha. Vemos en la otra vertiente de la rambla el dibujo de otro camino. Ya cuando veníamos por la CV 873 nos ha sobrecogido ver la cantidad de precipicios y caídas verticales, pero, a la vista, los senderos estaban ocultos. Ahora vemos varios alternativos.


Nos vamos acercando a las estribaciones rocosas del Oeste de la Sierra de Crevillent y topamos con unas marcas blanca/amarilla. No lo indica, pero sabemos que es el PR CV 180 que baja del Mirador dirección a Albatera, por el Parque de montaña.
Lo tomamos hacia abajo, derecha. Tiene una buena anchura para caminar. Enseguida disfrutamos de unas vistas espectaculares de Monte Alto, a nuestras espaldas, de la Sierra del Picatxo o San Cayetano, la Mitjana; al Sur la Sierra de Callosa y Orihuela, y el mar, algo borroso entre las brumas vespertinas.

Apenas medio kilómetro para encontrar de nuevo las marcas amarilla/blanca, en un hito de piedras, y la señal cruzada de los mismos colores de frente. Brusco giro a la izquierda.
Iniciamos un suave descenso y, pronto,  se transforma en una senda estrecha en la que nos adentramos bajo las impresionantes y escarpadas paredes de la cara Oeste del Picacho, donde las erosionadas calizas presentan abundante grutas y concavidades, alternando con inmensos canchales, que se desploman hasta los profundos barrancos que le rodean.
La senda pasa al lado de un cauce seco, con grandes sifones. Nos pegamos bajo las paredes de San Cayetano y sobrepasamos un rincón especialmente frondoso, hasta una gran coscoja tiene entre sus habitantes. Y dando una curva salimos a una zona abierta con vistas a toda la Vega Baja, sus pueblos, sus aljibes, sus canales de trasvase, el humedal del Hondo...
Varios tramos en llano, invadidos por los espartos, caminamos rodeando la loma de la Sierra de Crevillent, disfrutando de cada paso, embriagados por el color de cada nube, de cada montaña, de cada precipicio... Y nos pensábamos quedar en casa.  A la espalda, el Monte Alto. 
De frente vemos el barranco de la Cova entre la Mitjana y el Picacho. 
Y casi sin darnos cuenta nos situamos en una encrucijada. Es un poste indicador del PR CV 180. Rectos llegaríamos al área recreativa de la Algüeda, a las puertas de Albatera.

Giramos a la izquierda para pasar un cauce seco y comenzar el ascenso del Barranc de la Cova. No es una pendiente muy pronunciada, pero hace calor. Antes soplaba el viento y lo disimulaba, pero ahora entre el Picacho y la Mitjana estamos embarrancados.
Tenemos unas impresionantes vistas de los peñascos que se desgajan de la sierra de San Cayetano. En la primera parte de la rambla el perfil de la Mitjana es herboso. Hay un cruce que se dirige a la derecha hacia el Parque de Montaña y andamos un pequeño tramo por la loma de la Mitjana pensando que igual es una subida alternativa por la cara Sur, pero parece que se aleja de la cima.
Regresamos al poste indicador y continuamos el ascenso por el Barranc de la Cova. En este punto, el perfil de la Mitjana varia, adquiere unas zonas rocosas por donde es poco probable que haya ascenso.



Continuamos por el sendero entre ambas hasta llegar a una zona en la cual quedan restos de paredes de piedra para el cultivo. Sobrepasado este rincón llegamos al cruce de ascenso a la Mitjana. No lo indica, es a la derecha. Primero, hay unos pocos pinos, pero estos desaparecen para dar paso a una subida entre matorral bajo que nos conduce hasta la cumbre de la Mitjana. Precioso mirador al Pico de San Cayetano. El viento sopla con bastante intensidad, pero no hace frío.




Volvemos sobre nuestros pasos, ya más cómodos en descenso. La vista del Picacho es fabulosa. Pero no son menos fantásticas las vistas del cordal de la Vella, el Rach y San Juri.
Y cuando llegamos a la encrucijada del PR CV 180 nos dirigimos a la derecha. 
Por un sendero llano pasamos al lado de una casa-cueva en ruinas. Precioso mirador al valle. En primer plano tenemos la ermita de San Cayetano. 
Al fondo, la Vella, la cumbre de la Campana, el Rach y el valle.
Llegamos a la intersección con el PR CV 110. Si fuéramos a la derecha, llegaríamos en pocos minutos a la ermita y área recreativa de San Caietà.

Giramos a la izquierda y siguiendo las marcas blanca/amarilla caminamos con fabulosas vistas de frente a dos peñas desgajadas. La cumbre se sitúa en la más lejana, de la izquierda.
Con esfuerzo, por el desnivel, afrontamos el último repecho.  Por la falda de los riscos nos van ladeando hacia la derecha para llegar el Collado que separa las cimas de San Juri ( a la derecha), de la de San Cayetano (a la izquierda)
Nos dirigimos por esta última, entre un pequeño bosque de pinos, para ascender suavemente hasta ver a nuestra izquierda un mirador. Parada para contemplar toda la Vega Baja del Segura, el Hondo, el mar...
Y mirando a la izquierda, se puede ver San Juri y las antenas de la Vella, la cumbre más alta de la Sierra de Crevillent.
Después de la "paraeta", continuamos por el sendero bien definido para llegar a la cumbre rocosa de San Cayetano. Algo más de 800 metros que nos permiten tener unas panorámicas espectaculares. 

El paraje es agreste y de gran belleza con cortados y paredes que caen en vertical.
Hacia el Sureste, tenemos todo el cordal de la Sierra de Crevillent, el mar, el Hondo, la sierras de Orihuela y Callosa y Monte Alto. Hacia el  Norte, destaca la sierra de la Pila y de la Cava, del Reclot, del Carche, de Salinas..... 
Sopla demasiado el viento, así que foto de cima, un momento de contemplación y bajando a buscar la protección.
Enseguida que salimos de la gran leja de piedra, cúspide de la sierra, cambiamos el rumbo hacia el Oeste, por su cordal. No sabíamos ni que existía este itinerario. Siempre hemos subido y bajado por el mismo sitio. Tan cerca y tan desconocida para nosotros.
Descendemos unos metros y al resguardo del viento aprovechamos para hacer la parada de merienda. Nos deleitamos con la estampa de la peñascosa cumbre, con varias oquedades en sus paredes... y todo el Sur de Alicante.

Es un precioso día con caprichosas nubes blancas que van y vienen y dan unas tonalidades más azuladas al cielo.
Proseguimos a buen paso por todo el cordal Una sencilla senda nos descabalga de la cima en minutos.



Si miramos a nuestra espalda vemos un par de montañeros en la cima peñascosa del Picacho. Y se ve la serpenteante senda por la acabamos de bajar  en cómodo y sencillo avance. 
Por el lateral, el precipicio y varios puntiagudos picos de un gran farallón que se han separado de la loma de la sierra. Las sierras de Callosa y Orihuela y los innumerables aljibes que pueblan el valle del río Segura.
Delante tenemos una espectacular panorámica a Monte Alto y distinguimos perfectamente la sinuosa carretera que une Hondón de los Frailes y Albatera.
Llegamos a un alto, en algún sitio vemos que le llaman Tarabillo, en otros, el Alto del Rincón de  los Tiesos.
Este es el punto de inflexión en el cual el sendero gira bruscamente a la derecha, hacia el Norte,  y nos interna en un pequeño bosque de pinos.
En bajada trepidante nos da tiempo a ver que la pinada tiene mal aspecto, muchas bolsas de procesionaria a punto de salir cuelgan de sus ramas, en algunos casos de pinos muy jovenes.
Junto al pino carrasco, hay coscoja, espino negro, lentisco, enebro. También son abundantes los matorrales, como el romero, el brezo, la coronilla de fraile, la aliaga, la jara blanca, la estepa, el espliego, el tomillo, la esparraguera, al albaida, y sobre todos predomina el esparto.
La senda es difusa en algunos puntos, pero hay hitos de piedra situados estratégicamente que nos permiten seguir la ruta sin ningún problema.
La bajada es al valle de Hondón y, de frente, tenemos la sierra de la Pila.



Llegamos a una zona con restos de paredes de piedra, bancales de almendros abandonados y, en un rincón, al abrigo de la sierra, observamos la entrada de una casa-cueva. Hasta un pequeño pozo con agua tiene en su interior. También cuenta con una abertura en el techo para permitir la salida del humo.
Continuamos por el angosto sendero 
enlazando enseguida con el PR CV 180 que viene del mirador y va hacia Albatera. Nosotros nos dirigimos hacia la izquierda, a Albatera, para caminar en paralelo al cordal de la sierra.
Enseguida comienza el suave descenso del sendero que nos lleva directos a una especie de torre. Es una construcción semicircular en la cual hay azulejos de la vista que tenemos en este punto.
Cuando llegamos, vemos el cartel del PR CV 255 que va en dirección a la cueva de Jaime el Barbudo. 

Solo nos queda un suave ascenso a la última colina, vamos rodeados de plantas de esparto y de cara al sol.
Y la larga bajada, que a la mañana hemos esquivado, es el último obstáculo para llegar de nuevo al Puerto de Albatera o Collado de la Algüeda. 
Volveremos a recorrer esta zona tan cercana para nosotros, el sitio es maravilloso. Solo le faltaría una buena tormenta para regar las plantas, los árboles que tienen unos tonos muy ocres a consecuencia de la sequía.

domingo, 20 de marzo de 2016

CAMÍ DELS BANDOLERS 2015. SENIJA AL TOSSAL DEL MORO, DELS SERRELLARS Y DE JACINTA.

CAMINOS ANCESTRALES DE CARROS Y MACHOS


FICHA TÉCNICA-

Día: 20/03/2016
Participantes: Julián y Lourdes.
Tiempo estimado: 8 horas.
Distancia: 23 km.
Dificultad: Media-Alta.
Camí dels Bandolers.18/05/2016
Como llegar:
Por la AP-7 Alicante dirección Valencia se toma la salida de Benissa. Después del pago de peaje en el primer cruce a la derecha para llegar al pueblo. En la segunda rotonda, indica hacia la derecha hacia Senija. Tomar el ramal de la CV-745 y en apenas diez minutos estamos en el punto de inicio.
Wikilochttp://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=12634558


ITINERARIO: 
Senija - Plaza del Ayuntamiento - Cementerio - Cruce - Túnel(no atravesar) - Volver al Cruce - Camí de la Garganteta - Túnel de la AP 7 - Casa en ruinas y pouet - Tossal del Cossí - Pouet - PR CV 388 - Pou de Canor - Senda - Casa en ruinas - Tossal del Moro - PR CV 388 - Barranc de Candela - Azagador de Cegos - Poste indicador - Avenc dels Serrellars o Serrillàrs - Collado - Alt dels Serrellars o Serrillàrs - Racó de Cegos - El Camí(GR 7) - Pouet del Tío Maria - PR CV 388 - Azagador de Cegos - Casa Candela en ruinas - Camí del Barranc de Canela - Casa dels Xaparrundos y aljibe - Poste indicador - Font de la Mata - Covatelles - Túnel de la AP 7 - Casa en ruinas - Tossal Jacinta (Penyes Blanques) - Casa en ruinas - Barranc de la Garganta o de l'Astusia - Cova de la Garganta - Casa el Bassel - Alt de la Creu o Creu de les Bassetes (411 m.) - La Costera - Camí dels Murterets - Raco Blanc - Camí de la Basseta - Plaza del Ayuntamiento.




El Club de Muntanya Margalló, el Ayuntamiento de Senija y la FEMCV organizan cada año: EL CAMÍ DELS BANDOLERS. 
Es una exigente media maratón de montaña que transcurre por el término de Senija,Benissa y Gata de Gorgos con un variado recorrido por nuestras montañas.
La ruta está organizada en dos modalidades, caminantes y corredores. Una tiene 21 km. y la segunda 12 km.
Este año se celebrará la cuarta edición el 18 de mayo.
Nosotros hemos recorrido hoy el trazado de la 3ª Media Maratón por Montaña "El Camí dels Bandolers" de 2015.
Entre las postrimerías del siglo XVIII y la primera mitad del siglo XIX, se viven toda un serie de episodios relacionados con las diferentes rutas del comercio; caminos reales en los cuales


concurrían mercaderes, comerciantes, bandoleros, ladrones, etc...

Escondrijos naturales; cova de la Garganta, Covatelles, Avenc del Mort. Grandes parajes; La Font de la Mata, Barranc de Canela, la Basseta. Grandes Cortijos; Casa dels Canel·la, Casa dels Xaparrundos, Corral de Llecinta, Casses dels Murterets alrededor de las cuales giraba gran parte de la economía local. 5 grandes tozales; Tossal del Moro, Serrellars, Llecinta, la Creu y el de Costera. Todo enlazado con toda una serie de sendas, caminos reales, etc... 
Si hay alguien interesado ha comenzado el 1 de marzo el plazo de inscripción para disputar el próximo 18 de mayo la cuarta edición, con un trayecto diferente,  que casi llega a los 1.400 metros de desnivel acumulados.(se puede visitar la página de Facebook "Els camins del Bandolers, Senija)Para apuntarse a la prueba.




RUTA:
Hay dos modalidades del Camí dels Bandolers, un trazado de 21 km y otro de 12 km. En principio no sabemos cual haremos, pero por si acaso llevamos el más completo.
Aparcamos en el pueblo de Senija, Vall del Pop en la Marina Alta, y nos dirigimos al centro del pueblo, a la plaza del Ayuntamiento. Por el camino encontramos estas pinturas en el suelo y como nuestro blog se llama "cerca de las estrellas" nos llama la atención.


Enfrente de la iglesia dedicada a Santa Catalina, han levantado una tarima y están armando unos puestos de venta de productos típicos de la zona, embutidos, dulces...

Nos internamos hacia la derecha, por una calleja, buscando el itinerario a seguir. Desde el pueblo surge un camino embreado y llegamos a un cruce. Nos paramos a la izquierda en lo que nos parece una ermita, pero al entrar vemos que es el cementerio.

Vuelta al cruce y por la derecha vamos avanzando entre bellas casas de campo, algunas conservan los típicos riuraus de la zona, utilizados para el secado de la uva pasa. Y pasamos rodeados de viñedos, olivos.... A nuestra derecha se alza majestuoso el Bernia y la Muntanya Llarga o Solana, cuya cumbre máxima es el Cau. Las nubes están a sus espaldas. Casi todo el día las vemos bailando a su alrededor.
 El camino nos lleva a cruzar un túnel y cuando lo pasamos tenemos una estampa de sus campos interminables con viñedos y Benissa en lo alto. Pero en ese momento vemos que por aquí no es. Volvemos sobre nuestros pasos y encontramos el sendero a nuestra derecha. (Si lo hubiéramos tomado bien es a la Izquierda)
Nos introducimos en un camino de tierra ancho, rodeado de huertas, salpicado de casas de campo, con olor y color a primavera.

Los tres o cuatro cruces siguientes los tomamos rectos hasta que vemos un hilo de sendero rojizo a la derecha, es el que debemos tomar para encaminarnos hacia la AP 7, pasamos al otro lado por un pequeño túnel. 
Desde la otra orilla un camino embreado nos lleva hasta una preciosa casa de piedra y en ese punto debemos girar a la izquierda para introducirnos en un camino en el cual se suceden los abancalamientos de piedra seca en bastante buen estado de conservación y desde aquí nos internamos en la loma del Tossal del Cossí.
Entre una pequeña pinada vamos avanzando en zigzags. Echando la vista atrás tenemos unas preciosas panorámicas hacia la sierra de Bernia, Muntanya Llarga o Solana, l'Oltá, y el pueblo de Benissa sobre la colina.









Llegamos a un paraje con encanto en el cual se encuentran los restos de una masía y un pouet, está seco. 
Tuvo que ser una enorme casa de labranza que aprovechaba las lomas del Cossí para plantar en sus terrazas y sacar el máximo rendimiento a la tierra.
Tenemos unas vistas privilegiadas a la sierra de Bernia, la Oltá, una parte del Peñón de Ifach y el precioso pueblo de Benissa de donde procede el sonido del repicar de las campanas. Quizá venga de la Purissima Xiqueta o la Catedral de la Marina Alta, cuyas torres gemelas se divisan desde este punto.

Desde aquí la senda nos conduce hasta el collado del Cossí, a la izquierda llegaríamos al alto del Tossal del Cossí, pero nosotros seguimos el track y este lleva dirección diestra.

Por un camino ancho de tierra vamos sobrepasando varias casas de campo hasta llegar a un cruce que nos cambia el rumbo. A la izquierda nos introducimos por una senda estrecha, con las típicas tapias de piedra seca a nuestro alrededor. Vemos un pouet que cuenta con una puerta de madera para cerrar, y también está seco.
Proseguimos la marca por el camino de herradura que se sitúa en la vertiente norte de la sierra y por un magnífico bosque de pinos transitamos siguiendo los hitos de piedra que vamos encontrando.
De frente tenemos los dos tossales que vamos a subir, el del Moro a la izquierda y el de Serrellars a la derecha de la imagen. Desde este punto de vista parecen parejos a la altura que llevamos, pero ya nos costará esfuerzo remontarlos a ambos.

Este sendero con margenes de piedra seca enlaza con otro en dos direcciones. Nosotros lo seguimos a la izquierda, hacia abajo. Pero si vamos hacia la derecha podemos llegar al Serrellars y el Tossal del Moro afrontándolos por su cara Sureste.
Por el sendero caminamos dirección a la autopista. Llegando a la Garganta y viendo la cueva del mismo nombre enfrente nuestra. Aquí se separan las dos modalidades de la carrera de montaña. El trazado juvenil de 12 kilómetros cruza la autopista por un túnel y va dirección a Senija por la Cova de la Garganta. Nosotros dejamos su visita para la vuelta.


Conectamos con el PR CV 388 y nos dirigimos a la derecha. Enseguida hay un vallado y un cartel que pone Pou de Canor. 

Continuamos por el carretil sobrepasando campos de almendros, olivos.... hasta llegar a las puertas de otro túnel. Sin atravesarlo debemos girar a la derecha, unos puntos verdes señalan el inicio del ascenso al Tossal del Moro. Exigente cuesta, pero serpenteando se hace más llevadero. Unas grandes lazadas para ir ganando altura y unas preciosas vistas a la loma que tiene abancalamientos con las típicas tapias de piedra casi hasta su cúspide. 
Y un par de casas de piedra en ruinas. En la foto la primera a nuestro lado y la segunda haciendo equilibrios en la loma del Tossal del Moro.
Al ganar altura vamos obteniendo panorámicas del Norte de Alicante, ya observamos la Segaria y toda la costa desde Denia a Cullera.  Hacia el Oeste destaca en primer plano la sierra del Castell de la Solana, con Castell d'Aixa y Tossal Gran, y hacia el Sur el Bernia tiene aspecto de estar sacando humo de sus entrañas.
Paramos un momento para escuchar, oíamos algo de ruido de los coches que circulan por la autopista (a nuestra espalda), pero llevamos un rato oyendo un "tunda tunda", que raro, si pasa un coche con la música alta se debería ir difuminando el sonido, pero fijándonos en el valle, vemos al lado de un túnel varios coches aparcados y parece que procede de allí el sonido. Casi a mediodía y todavía tienen ganas de marcha.
Y coronamos. Precioso, el Tossal del Moro nos tapaba la vista al gigante de la Marina Alta y ahora emerge ante nuestros ojos, el Montgó.
Unas maravillosas instantáneas del Montgó, Jávea, su costa, el cabo de San Antonio, el Alt de la Llorença, el barranc de la Viuda, en el Cap d'Or la torre Guaita, parcialmente el Peñón de Ifach, l'Oltá, Bernia, Muntanya Llarga o Solana, Castell d'Aixa, Cavall Verd......
Y decidimos hacer la parada para comer en esta atalaya. Encontramos una sombra y damos buena cuenta de los bocadillos. Teníamos hambre y sed. El calor ha hecho su aparición, siempre se nos olvida pero para marzo nos toca poner una botella de agua en el congelador y  otra en la nevera y con ambas combatimos el veranito que nos espera. Para la próxima sin falta.
Mirando en derredor del Montgó disfrutamos del mejor restaurante del mundo, y una vez tomado el postre en marcha.
Desde la cumbre hemos visto otro camino que se orienta hacia el Sureste, creemos que sería el de acceso desde la loma del Tossal del Cossí.
Nosotros tomamos el que nos lleva por la larga loma del Tossal del Moro, hacia el Norte.
Las vistas al Montgó y la bahía de Jávea. Al Castell d'Aixa.
Pero poco a poco perdemos la visión nos internamos en un pequeño bosque de pinos y surgen las tapias de piedra seca, los margenes de piedra de los caminos e incluso los grandes hitos también de piedra que disfrutamos en cada paso que damos.
La senda tiene una bifurcación a la izquierda, dirección a Gata de Gorgos que nosotros desechamos.
Nos dirigimos por la derecha
hasta salir al Azagador dels Cegos, que recorre el Barranc de Canela. No salimos a la altura de la casa, sino que un poco más adelante, hay algarrobos, almendros y avanzando varios huertos de jovenes olivos.


Y el barranco de Canela que se forma entre el Tossal del Moro y els Serrellars forma un enclave sombrío donde da gusto caminar. Surgen flores por los ribazos, sobre todo jaras, que nos sorprenden por su tamaño más pequeño.
El azagador dels Cegos nos lleva directos a un poste indicador que marca la ruta a la cima. 
Giro brusco a la izquierda para afrontar la segunda cumbre del día.
Dejamos Casa Canela a nuestra derecha, las ruinas de una enorme casa en la cabecera de la rambla.

Por una loma desnuda, acompañados de matorral bajo, subimos por la exigente cuesta. Sobre todo por el calor que aprieta.
Llegamos a una bifurcación con un gran hito de piedras. Y el track nos manda bajar. Pero rectos vemos una colina que parece un poco más alta y es un buen mirador, así que nos dirigimos hacia ella. 
 Vemos hacia el Norte la muralla rocosa de la Segaria, al fondo la Safor, Monduber....

Con la sorpresa de que detrás del árbol se encuentra el vértice geodésico dels Serrellars(432 msnm). 
Hacia el Noreste el omnipresente Montgó. Hacia el Este reconocemos el Alt de la Llorença, el Barranc de la Viuda y la loma que lleva hasta el Cap d'Or finalizando en la torre Guaita de Moraira.
En el descenso por la vertiente Norte algún tramo es algo penoso por la piedra grande y puntiaguda, pero en general es un sendero de tierra por el cual avanzamos rápidos, disfrutando del panorama.




Y desde la senda angosta llegamos a un carretil asfaltado, es el Camí de la Font de la Mata. Un cartel nos señala que por aquí discurre un GR "el Camí", antes lo habíamos vistos a la altura del Pou de Canor, en el carretil anterior a la subida al Tossal del Moro.









A pesar de estar embreado es un placer caminar por él. Las tapias de piedra con terrazas de almendros, olivos, algarrobos se suceden. Y los arboles comienzan a "vestirse de primavera".
Unos pocos metros nos llevan a un cartel que indica el acondicionamiento de la Font de la Mata y un pouet. Miramos dentro y no se ve nada. Luego leemos que es el Pouet del Tío Maria, pero está seco.
Nos entra la duda si la carrera de montaña y el track que seguimos pasa por la Font de la Mata. Y en la primera encrucijada vemos a la izquierda pintura blanca/amarilla del PR, vamos a buscar la fuente.
El sendero entre tapias de piedra y vegetación, en la umbría del valle, paralelo al barranco de Candela (Canyelles) es estrecho y casi en llano. Nos lleva a otro cruce. 
Y nos dirigimos a la izquierda, pensando que puede estar cerca. El sendero nos lleva hasta la Casa Candela y nos juntarmos casi con el trayecto de ida que hemos hecho cuando hemos bajado del Tossal de Moro. No, está en la dirección contraria
Pero merece la pena ver esta parte del valle a la que antes no habíamos accedido. La tierra roja, la hierba verde, los arboles.......... un vergel.


Visitamos Casa Candela y nos detenemos a observar el fértil valle que se forma entre las dos cumbres que hemos horadado. Es primavera y en este recodo es patente.
Volvemos sobre nuestros pasos hasta el cruce y allí continuamos rectos.

Por el Camí del Barranc de Candela llegamos a la Casa dels Xaparrundos, hoy en ruinas, antigua masía del siglo XIX que tiene un aljibe de piedra al lado con una bóveda y una abertura en su techo para la entrada del agua. Sus dimensiones son de 11 metros de largo por 2,8 de alto y tiene en cada extremo un arco. 
En esta encrucijada tenemos un poste indicador donde confluyen dos PR CV el 388 y el 412. A la izquierda hacia la Font de la Mata. Y avanzando hay una cadena para impedir el paso de vehículos y otro poste indicador.

A la derecha 
bajaríamos a Gata de Gorgos.  A la izquierda a Benissa. Y en medio, rectos, por una pista asfaltada nos acercamos en un minuto a la Font de la Mata, destacan en la parte de atrás un par de enormes lentiscos entre las rocas que da al paraje una frescura que es de agradecer y un pozo de origen islámico que cuenta con escalones de bajada hasta la puerta.
Este rincón ha sido acondicionado como zona recreativa, tiene unas mesas, la fuente está vallada y los enormes arboles protegen y dan sombra a la fuente.
Paramos unos minutos a hablar con la pareja y el niño que hemos encontrado antes en la subida a els Serrellars y continuamos por el ancestral sendero.
Primero se camina por entre tapias y un frondoso bosque de pinar y poco a poco vamos cambiando de vertiente y saliendo al sol.


Delante de nuestra vista tenemos a la izquierda la loma del Tossal del Moro y su cumbre. Cruzando la autopista, a la derecha vemos la siguiente cima a conquistar. Ya vemos por la loma que se distingue perfectamente el camino serpenteante a recorrer.
Pero antes debemos bajar casi rectos, el sendero está erosionado por algún ciclista que lo usa y se notan hasta las marcas de las llantas.
Es la zona de les Covatelles y una vez situados en la explanada debemos buscar el punto exacto para atravesar de nuevo la autopista y colocarnos en la otra vertiente de la Garganta. 
Primero nos dirigimos hacia el Sur, pero en cuanto pasamos unos precipicios de tierra llegamos a una pista ancha de tierra y giramos a la derecha. Ya se ven las dos bocas del túnel.
Nada más atravesarlo debemos girar a la izquierda y afrontar la subida de les Penyes Blanques.
Un desnivel exigente, más teniendo en cuenta la temperatura que sobrepasa los 20º.
Poco a poco vamos ganando altura y vemos detrás la falda de la colina por la que estábamos descendiendo hace unos minutos y el vigilante  Montgó. Y se ve en la autopista que divide nuestra ruta de hoy coches esporádicos que suben y bajan.

Cuesta subir, pero sin prisa y sin pausa ganamos altura y vamos acercándonos a nuestro objetivo el Tossal de Jacinta.



Por fin la cuesta hace un falso llano y llegamos a otra enorme casa rural en ruinas.
Un alto para beber y echar un vistazo al Oeste para observar el Tossal Gran y el Castell d'Aixa y toda la longitud de la sierra del Castell de la Solana. En el valle blanquean los pueblos de Llíber, Xaló, Parcent y sus innumerables urbanizaciones.

Reemprendemos la marcha pensando que ya casi estamos en la cumbre, pero se nos hace larga y exigente la subida hasta llegar a hollar el Tossal de Jacinta (405 msnm). Tiene una alzada de poco más de 400 metros, pero para ascender a ella hay que sudar.
Nos sentamos un momento a observar hacia el Noreste y despedirnos del Montgó, Cabo de San Antonio, la bahía de Jávea....
A nuestra derecha está el Valle del Pop, la imagen del Cavall Verd con su perfil único.
Otro trago de agua y en movimiento.


 Y como durante todo el día, las nieblas cubren el interior montañoso de Alicante,
El siguiente paso es por la cueva de la Garganta, barajamos la posibilidad de que no haya que subir mucho, que desde el alto se descienda a ella, pero enseguida saldremos de dudas.
Caminamos por terreno casi llano de matorral bajo y tenemos innumerables tapias de piedra seca, han llegado hasta las cimas de las colinas. Y dejamos a los lados restos de antiguas casas de labranza, da pena ver que la falta de comunicación ha dejado abandonada esta zona. Pero nos sorprende que haya algunas pequeñas fincas labradas en tierras inexpugnables.
Durante el ascenso a les Penyes Blanques hemos visto en todo momento el Tossal del Moro, y con nuestro avance hacia el pueblo de Senija, dirección a Alicante, vemos que surge detrás la cima dels Serradets detrás suya, es más alto pero desde está óptica la cima del Moro parece más. 

Y atravesamos huertas abandonadas, con sus margenes de piedra, y sus almendros cubiertos de tiernas hojas de verde claro.

Nos acordamos de los labradores que vivían en esta zona, lo que han trabajado para levantar sus tapias, sus casas.
Nada más llegar a una encrucijada tomamos rectos y enseguida  debemos girar a la izquierda para bajar una tapia de piedra y seguir una senda para descender por el barranco de la Garganta. Primero es un sendero sencillo que nos va introduciendo en una pinada, y luego tiene el suelo más descarnado y pedregoso, pero con cuidado nos situamos en el fondo de la rambla. 
 El sendero va girando a la derecha, entre unos bancales con tapias y un hito nos marca el punto de inflexión,  a la derecha, tenemos que volver a subir. Hasta una pequeña canal nos espera, pero sin ningún peligro. 

Seguimos por el sendero hasta que otro hito nos marca el cambio de rumbo. A la izquierda. No está muy señalizado. Y nuestro track nos conduce un poco altos, es un atajo para subir al alto sin visitar la cueva. Debemos bajar y por debajo de una gran roca llegar a la entrada de la cueva. Tiene una gran profundidad.



Mirando desde  su boca, tal y como lo harían los primeros pobladores de estas tierras, contemplamos el Tossal del Moro y del Cossí,  els Serrellars, la Mallà Verda, el Puig de la Llorença y hasta el Cap d'Or y su torre vigía.




La cueva está formada por una gran galería de 55 metros de larga por unos 12 metros de anchura media, una gran cavidad para ser de una sola sala. La luz del día llega hasta el fondo del abrigo a pesar de su profundidad horizontal.

Dice la historia que allí se refugiaba el bandolero Tona, se escondía en esta cueva y robaba sus bienes a todo el que pasaba por los senderos que hay a los pies de esta. A quienes iban a la costa a vender "las pansas" y a quienes regresaban de allá con los reales frescos en sus bolsillos. 
Volvemos a hacer una parada de merienda, refresco y disfrutamos de la temperatura tan agradable que hace, al resguardo del sol.
Reemprendemos el sendero hacia la derecha para buscar el fin del enorme acantilado de piedra que nos cierra el paso.

Por el lateral llegamos a un paso pedregoso. A la derecha vamos trepando sin dificultad y salimos al alto y vemos el hito a la derecha que es la llegada por encima de la cueva.

Giro a la izquierda y por una senda a ratos demasiado pedregosa, pero en general de tierra salimos a un camino asfaltado. En el cual giro a la izquierda y en 2 metros debemos introducirnos por la derecha para encontrar nuestra ruta. 

En pocos metros otro giro a la izquierda nos conduce hasta el Alto de la Creu, erigida el 1967. Mirando al Norte se ve el Montgó, y para el Sur una magnífica panorámica que va desde la Solana, Bernia al Cap d'Or, passant per Oltà, Benissa i Ifac.

Siguiendo rectos el itinerario transcurre por el Camí de les Murterets y está compuesto por una senda terrosa con margenes de piedra que nos descabalga de la sierra en un santiamén.Con esta imagen del pueblo de Senija desde la Creu Alta ponemos fin a un día perfecto de montaña.
Nos espera la otra ruta, la que se celebra este fin de semana de las pelotas de puchero, a la que llegamos por poco, exquisitas, muy recomendable probarlas, por lo menos en el Bar Nou. Rutas inolvidables.